Guía completa de la pestaña Margen objetivo de Recipok: el porcentaje que debes añadir sobre el coste de cada receta para cubrir tus gastos de venta, absorber las mermas y ganar dinero, calculado sobre tus propias recetas y no sobre una tabla del sector.
Resumen en 60 segundos
La pestaña Margen objetivo responde a la pregunta que todo obrador se hace al poner precio: ¿qué porcentaje añado sobre el coste de mis recetas? Recipok mide lo que añades hoy sobre tus recetas reales, te pide lo único que el escandallo no puede saber —tus gastos de venta y tu facturación mensual— y te devuelve una recomendación con su justificación: el porcentaje a añadir, tu food cost y tu punto de equilibrio. Tú decides; el programa no cambia ningún precio por su cuenta.
- Dónde está
- Menú lateral → Ajustes de costes → pestaña Margen objetivo
- Quién la ve
- El administrador de la cuenta
- Qué necesita para calcular
- Al menos 3 recetas terminadas: con coste de ingredientes, tiempo de elaboración y precio de venta
- Qué te pide
- Tus gastos de venta, tu venta mensual sin IVA y dos deslizadores: beneficio y margen de seguridad
- Qué te devuelve
- El % a añadir sobre el coste, tu food cost actual y tu punto de equilibrio mensual
- Qué toca de tus precios
- Nada. Propone; los precios los cambias tú, receta a receta
La secuencia completa: di cómo vendes → carga tus costes de venta → di cuánto vendes al mes → ajusta beneficio y colchón → guarda y aplícalo a tus recetas. Con las recetas ya cargadas en Recipok, son diez minutos.
Qué es el margen objetivo y por qué un solo porcentaje
Cada receta de Recipok tiene un campo «Porcentaje de beneficio sobre el coste»: el porcentaje que se suma al coste calculado para proponer el precio de venta sin IVA. El problema nunca ha sido el campo, sino qué número poner en él. Un 50 % suena bien hasta que caes en que de cada venta también viven la dependienta, la luz de la vitrina, las mermas del día y los descuentos: cosas que no están dentro del coste de producción de la receta y que ese porcentaje tiene que cubrir antes de que quede beneficio.
El margen objetivo es ese número, calculado con método en vez de por intuición:
- Parte del coste de producción que Recipok ya calcula en el escandallo: ingredientes, costes indirectos y coste de personal. Ese cálculo no se toca.
- Le añade lo que el escandallo no lleva dentro: el beneficio que quieres, un margen de seguridad para lo que nunca se cobra y la parte de cada venta que se llevan tus gastos de venta.
- Y lo contrasta con la referencia de food cost de tu sector, para que sepas si el resultado es razonable en el mercado.
% a añadir = (1 + beneficio) ÷ (1 − colchón − tasa de venta) − 1. El beneficio es lo que quieres ganar sobre el coste; el colchón y la tasa de venta son las partes del precio que nunca llegan a ser tuyas. La propia pantalla enseña la fórmula, porque una recomendación que no se puede reproducir es un acto de fe.
Qué hace Recipok distinto: se mide sobre tus recetas, no sobre una tabla
Cualquier referencia genérica —«una pastelería debe aplicar un 200 %»— ignora lo único que importa: cómo es tu coste. No es lo mismo un coste que ya lleva dentro la mano de obra y la estructura que uno que solo cuenta la materia prima. Por eso la pestaña, antes de recomendar nada, mide tu catálogo:
- Recorre tus recetas terminadas —las que tienen coste de ingredientes, tiempo de elaboración y precio— con la misma fórmula del escandallo.
- Calcula lo que añades hoy sobre el coste: la mediana de tus recetas, la cifra que deja la mitad por encima y la mitad por debajo. Es un dato, no un consejo, y una receta con el precio mal puesto no puede moverla.
- Mide de qué se compone tu coste: cuánto pesan los ingredientes, los costes indirectos y el personal. El sueldo de gerencia, los seguros y la gestoría van dentro de los indirectos, por eso no te los pregunta.
- Deduce cómo vendes de los precios que tienes puestos: solo PVP, tienda; solo mayorista, obrador; ambos, mixto. Lo puedes corregir si no encaja.
La pantalla enfrenta siempre dos cifras: «Hoy añades sobre el coste» dato, medido sobre tus recetas, y «Nuestra recomendación» consejo, calculada con tus números. La diferencia entre ambas, en puntos, es tu tarea pendiente.
Antes de empezar: tres recetas terminadas
La pestaña se niega a inventar. Si no hay al menos 3 recetas terminadas que medir, en lugar de una cifra verás la pantalla «Aún no podemos calcular tu porcentaje», con el recuento exacto de lo que falta:
- Con coste de ingredientes: la receta tiene sus ingredientes cargados con precio.
- Con tiempo de elaboración: sin tiempo, ni la mano de obra ni la estructura llegan al coste, y la medida saldría falsa.
- Con precio de venta definido: PVP o precio a mayoristas, para poder medir lo que añades hoy.
Completa esos tres datos en las recetas que te indique y la pestaña se calculará sola. Cuantas más recetas cumplan, más fina será la medida: no hay techo, se analizan todas las que estén terminadas.
Es el dato que más se olvida y el que más distorsiona: una receta sin tiempo de elaboración tiene un coste compuesto solo por materia prima, y cualquier porcentaje calculado sobre ella queda corto. Si tu peso de ingredientes sale altísimo y sabes que tienes personal configurado, revisa los tiempos de tus recetas.
La pantalla: tu margen de un vistazo
Entra en Ajustes de costes desde el menú lateral. La pestaña Margen objetivo es la primera, antes de Costes de personal y Costes fijos: primero decide qué añades, después afina de dónde sale el coste.
Costes
Gestiona los costes fijos y de personal de tu empresa
Lo primero de la pestaña es la tarjeta «Tu margen de un vistazo», con las tres cifras que resumen tu situación:
Hoy añades sobre el coste
29,0 %
Mediana de tus 161 recetas con precio. Es un dato, no un consejo.
Nuestra recomendación te faltan 10 pts
38,6 %
Equivale a un margen de contribución del 27,9 %
Food cost actual
32,5 %
De cada euro que facturas, lo que se va en materia prima. Tu sector se mueve entre el 30 % y el 40 %.
Ya las he corregido, recalcular tras corregir, clic aquí
- Hoy añades sobre el coste: la mediana de tus recetas con precio. Si alguna receta tiene un margen imposible —casi siempre un precio por lote puesto como precio por unidad—, la pantalla te la nombra para que la corrijas, y el enlace «Ya las he corregido, recalcular» rehace la medida al momento.
- Nuestra recomendación: el objetivo calculado con tus números. Mientras falten tus gastos de venta, esta cifra no aparece: enseñar un porcentaje al que le falta su mayor componente sería recomendarte a ciegas.
- Food cost actual: qué parte de tu precio de venta sin IVA se va en materia prima, con la banda habitual de tu sector debajo.
Recorrer todas tus recetas cuesta unos segundos, así que la medición se guarda 24 horas y no se repite en cada visita. El botón Recalcular —y el enlace del aviso de recetas con margen imposible— fuerzan una medida en limpio cuando acabas de corregir datos.
Di cómo vendes
En la tarjeta Ajusta tu recomendación, el bloque «Cómo vendes» ofrece cuatro canales: Tienda física, Obrador a terceros, Hostelería y Mixto. Recipok lo deduce de los precios que tienes puestos en tus recetas —solo PVP, tienda; solo mayorista, obrador; ambos, mixto— y tú lo corriges si no encaja.
El canal decide dos cosas:
- La banda de food cost con la que se contrasta tu resultado: tienda 30–40 %, obrador 50–60 %, hostelería 25–35 %, mixto 35–50 %.
- Los conceptos de gasto de venta que se te sugieren: quien despacha en mostrador paga suelo de tienda y vendedores; quien sirve a otros negocios paga reparto y comerciales.
Carga tus costes de venta
El coste de tus recetas cubre producir. Vender lo pagas aparte: el personal de tienda, la luz de la sala, el alquiler del espacio de venta, el packaging con el que lo entregas. Sin eso, cualquier porcentaje que se te proponga se queda corto. Por eso la tarjeta Costes de venta es el requisito de la recomendación.
- Los conceptos vienen sugeridos según tu canal: en tienda, «Suelo de tienda», «Electricidad», «Vendedores», «Packaging», «Publicidad y decoración» y «Varios»; en obrador a terceros, «Reparto y transporte», «Comerciales», «Packaging y embalaje», «Comisiones de venta», «Publicidad y catálogos» y «Varios». Son sugerencias: cámbialos, bórralos o añade los tuyos.
- Estos gastos van aquí y no en Costes fijos a propósito: lo de Costes fijos se reparte dentro del coste de cada receta, y un gasto de tienda no debe encarecer tus elaboraciones. Se reparte sobre lo que vendes, no sobre lo que produces.
- Con los gastos y tu venta mensual, la pantalla calcula la tasa de venta: «tu tienda se lleva el X % de cada venta de producto elaborado». Ese porcentaje entra dentro del objetivo recomendado.
Di cuánto vendes al mes
La tarjeta Ventas mensuales pide una sola cifra: tu facturación de un mes normal, sin IVA. Se usa para repartir los costes de venta y para calcular tu punto de equilibrio; no modifica el coste de ninguna receta.
Si tu negocio tiene temporada —una Navidad fuerte, un agosto muerto—, la media de cabeza se va lejos. Marca «Prefiero dar los doce meses y que hagáis la media» y copia la venta de cada mes del último año: la media la calcula Recipok. Los meses que dejes en blanco no cuentan; si cierras en agosto, teclea un cero y sí contará. No es lo mismo no contestar que vender cero.
☑ Prefiero dar los doce meses y que hagáis la media
Si tu empresa tiene Reciplus conectado, el botón Importar desde Reciplus rellena los doce meses con la venta neta sin IVA de tus facturas de cliente, solo de los meses cerrados: el mes en curso no cuenta porque siempre parecería malo. Puedes retocar cualquier cifra después. Si la lectura no es posible, el panel te lo dice y rellenas a mano; nunca te dará un total a medias.
Ajusta beneficio y margen de seguridad
Quedan los dos deslizadores de la tarjeta Ajusta tu recomendación, los únicos números que son pura decisión tuya:
- Beneficio objetivo: lo que quieres ganar sobre el coste de cada receta. Con el coste completo —ingredientes, personal y estructura ya dentro—, entre un 10 % y un 25 % ya es un negocio sano.
- Margen de seguridad: parte de lo que produces nunca se cobra —mermas, roturas, invendidos, descuentos, promociones e impagados—. Si no lo sabes, un 5 % es un punto de partida prudente.
Beneficio y colchón se combinan así: (1 + beneficio) ÷ (1 − colchón) − 1.
Debajo de los deslizadores, la pantalla contrasta el resultado con tu sector: dónde quedaría tu materia prima respecto al precio de venta aplicando el porcentaje recomendado, y si eso está dentro, por encima o por debajo de la banda habitual. Por encima de la banda, conviene revisar el coste de la materia prima o el porcentaje; por debajo, o tienes un margen holgado frente al mercado o una imputación de costes elevada.
Mientras toques deslizadores, gastos o ventas verás el aviso «Cambios sin guardar». Nada de esta pestaña queda registrado hasta que pulsas Guardar y aplicar a mis recetas: puedes jugar con los números sin miedo.
Guarda y aplícalo a tus recetas
Guardar y aplicar a mis recetas convierte la recomendación en tu objetivo de empresa. Tres cosas cambian, y ninguna toca un precio ya puesto:
- En las recetas sin porcentaje propio, el campo «Porcentaje de beneficio sobre el coste» se propone con tu objetivo, con el aviso «Propuesto desde tu margen objetivo. Guarda la receta para fijarlo». Hasta que no guardes la receta, no se fija nada.
- En las recetas que ya tienen su porcentaje, no se pisa nada: junto al margen actual aparece «Tu objetivo de empresa es un X % sobre el coste» con el botón Aplicar a esta receta, para adoptarlo una a una y solo donde tú decidas.
- El semáforo de tarifas de las recetas pasa a medirse contra tu objetivo: verde si la tarifa lo alcanza, ámbar si se queda corta.
El objetivo es único para toda la empresa. Si trabajas con varias sucursales, configúralo pensando en el conjunto: los precios por sucursal, con los costes de venta de cada una, llegarán más adelante.
El resultado de un mes medio y tu punto de equilibrio
Con las ventas y los costes cargados, la tarjeta «Resultado de un mes medio» hace la cuenta que casi nadie se hace por escrito: cuánto vendes en un mes medio, cuánta materia prima se va en producir esa venta, cuánto suman tus costes fijos y de personal, cuánto tus costes de vender, y qué te queda. Las cifras son de un mes medio, no de uno concreto: sirven para valorar si el negocio se sostiene, no para cuadrarlas contra el banco.
De ahí sale tu punto de equilibrio: cuánto necesitas vender al mes para cubrir tus costes, contando la materia prima que se va en producir cada venta. Tus costes de estructura no cambian vendas lo que vendas, pero la materia prima sí: cada euro que facturas paga primero la suya. Si vendes por encima, la tarjeta te dice la holgura; si vendes por debajo, aparece el aviso más serio de la pestaña:
«Vendes X € al mes, y para cubrir tus costes necesitarías vender Y €. Te faltan Z € cada mes. Ningún porcentaje sobre el coste arregla esto: o suben las ventas, o bajan los costes.» El aviso se pinta encima de todo lo demás a propósito: cuando el volumen no da, subir el margen de cada pieza no basta, y ocultarlo detrás de una recomendación sería mentirte.
De qué se compone tu coste (y así queda tu precio)
La tarjeta «Composición de tu coste de producción» enseña, medido sobre tus recetas analizadas, cuánto pesan dentro del coste los ingredientes, los costes indirectos y el coste de personal. Es la radiografía que explica tu recomendación: no es lo mismo añadir un 40 % a un coste que ya carga con la estructura que a uno que es solo harina y mantequilla.
Cuando los indirectos y el personal casi no aparecen en tu coste, la pantalla te lo avisa: el porcentaje que añadas tiene que cubrirlos casi entero. Revisa el tiempo de elaboración de tus recetas y lo que tienes cargado en las pestañas de Costes de personal y Costes fijos: esos importes se editan allí, y al volver aquí se recalcula.
Debajo, «Y así queda tu precio de venta» reparte cada euro facturado aplicando el porcentaje recomendado: qué parte es coste de producción, qué parte se lleva la tienda, qué parte se pierde en mermas y descuentos y qué parte es beneficio. Y para bajarlo a lo concreto, una tabla con recetas reales de tu catálogo: su coste, su precio actual y el precio que saldría con tu recomendación. Precios sin IVA, y es una propuesta: no se cambia ningún precio hasta que lo edites en la receta.
La evolución mes a mes
Una vez en marcha, la pestaña guarda una foto al mes de tus tres cifras: lo que añades sobre el coste, tu food cost y tu punto de equilibrio. La tarjeta «Evolución mensual» enseña la serie y cuánto se ha movido cada una desde la primera foto. La del mes en curso se cierra el día 1 del siguiente. Es la forma de ver si el trabajo de corregir precios se nota: el porcentaje real subiendo mes a mes hacia tu objetivo.
Rentabilidad por producto, con Reciplus
El margen objetivo vale para todo tu catálogo. Para saber cuál de tus productos tira del negocio hace falta otra cosa: cuántas unidades vendes de cada uno, y eso lo sabe tu TPV. Si tienes Reciplus conectado, la tarjeta «Rentabilidad por producto» te lleva a sus Métricas de venta: unidades vendidas, top de productos, ventas por familia y por franja horaria. Si no lo tienes, la misma tarjeta te cuenta qué ganarías conectándolo.
Mensajes que puedes encontrarte
| Mensaje | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| Aún no podemos calcular tu porcentaje | Hay menos de 3 recetas terminadas que medir. | Completa coste de ingredientes, tiempo de elaboración y precio en las recetas que indica el recuento. |
| Nos faltan tus gastos de tienda para poder calcularla | La recomendación está bloqueada: le falta su mayor componente. | Carga tus costes de venta y tu venta mensual (pasos 2 y 3). |
| Una receta tiene un margen imposible… | Casi siempre, un precio por lote puesto como precio por unidad. | Corrige el precio y las piezas obtenidas de las recetas que se nombran, y pulsa «Ya las he corregido, recalcular». |
| Cambios sin guardar | Has tocado algo y todavía no está registrado. | Pulsa Guardar y aplicar a mis recetas, o sigue ajustando: nada se pierde por navegar dentro de la pestaña. |
| Estás trabajando a pérdida | Tu venta mensual está por debajo de tu punto de equilibrio. | Es un problema de volumen, no de porcentaje: revisa ventas y costes. La tarjeta del mes medio te dice cuánto falta. |
| Tu estructura apenas pesa dentro del coste | Indirectos y personal casi no llegan al coste de tus recetas. | Revisa el tiempo de elaboración de las recetas y las pestañas Costes de personal y Costes fijos. |
| No tienes Reciplus conectado a esta empresa | La importación de ventas necesita la conexión con Reciplus. | Rellena los meses a mano, o conecta Reciplus para importarlos. |
| No hemos podido leer las ventas de tu Reciplus | La lectura falló o tardó demasiado. | Inténtalo más tarde o rellena los meses a mano. Nunca se importa un total a medias. |
| Tu Reciplus no tiene ventas facturadas en los últimos doce meses | La conexión funciona, pero no hay facturas que sumar. | Rellena los meses a mano. |
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje debo añadir sobre el coste de mis recetas?
Depende de cómo esté construido tu coste y de lo que cueste vender en tu negocio, y por eso Recipok no da una cifra universal: la calcula con tus números. Como orden de magnitud, con un coste completo —ingredientes, personal y estructura dentro— un beneficio del 10 al 25 % sobre el coste ya es un negocio sano; a eso la pestaña suma tu margen de seguridad y lo que se lleva tu tienda de cada venta.
¿Qué es el food cost y cuál es el recomendable?
El food cost es la parte de tu precio de venta sin IVA que se va en materia prima. Las bandas habituales que usa Recipok como referencia son: tienda física 30–40 %, obrador que vende a terceros 50–60 %, hostelería 25–35 % y negocio mixto 35–50 %. La pestaña te enseña el tuyo medido sobre tus recetas y dónde quedaría aplicando la recomendación.
¿Qué diferencia hay entre margen sobre el coste y margen de contribución?
Son la misma realidad mirada desde dos lados. El margen sobre el coste responde a «¿cuánto añado al coste para llegar al precio?»; el margen de contribución responde a «¿qué parte del precio no es coste?». Un 38,6 % sobre el coste equivale a un margen de contribución del 27,9 %. La pantalla muestra los dos para que hables el idioma que prefieras.
¿Cómo se calcula el punto de equilibrio de un obrador?
Sumando los costes que no dependen del volumen —estructura, personal y gastos de venta— y dividiéndolos entre la parte de cada venta que no se va en materia prima. Cada euro facturado paga primero sus ingredientes; solo lo que sobra puede cubrir los costes fijos. Recipok lo calcula con el peso real que la materia prima tiene hoy en tus precios.
¿Recipok me cambia los precios automáticamente?
No. Guardar el objetivo lo propone como porcentaje por defecto en las recetas que no tienen uno propio —y ni siquiera ahí se fija hasta que guardes cada receta— y añade el botón «Aplicar a esta receta» en las que ya lo tienen. Ningún precio de venta cambia sin que lo edites tú.
¿Por qué mi recomendación no aparece?
Porque faltan tus gastos de venta o tu venta mensual. Sin ellos, el porcentaje estaría incompleto justo en su mayor componente, y una recomendación a la que le falta la tienda parecería fiable sin serlo. Carga los costes de venta y la venta mensual y la cifra aparece al momento.
¿De dónde sale la cifra «Hoy añades sobre el coste»?
Es la mediana de tus recetas terminadas con precio: se ordena el porcentaje de todas y se toma el del centro. Se usa la mediana y no la media porque una sola receta con el precio mal puesto —un precio por lote como precio por unidad, por ejemplo— arrastraría la media y no puede mover la mediana. Las recetas con margen imposible, además, se nombran para que las corrijas.
¿Vale un único porcentaje para todas mis recetas?
Como objetivo de empresa, sí: es la referencia contra la que se mide todo tu catálogo. Luego cada receta puede tener su porcentaje propio —el objetivo nunca lo pisa— y para decidir producto a producto con unidades vendidas reales está la conexión con Reciplus y sus métricas de venta.
¿Cada cuánto se recalcula la medida de mis recetas?
La medición del catálogo se guarda 24 horas para no recorrer todas tus recetas en cada visita. Si acabas de corregir datos, el botón «Recalcular» —o el enlace «Ya las he corregido, recalcular» del aviso de márgenes imposibles— fuerza una medida en limpio al momento.
¿Qué pasa si tengo varias sucursales?
Por ahora el margen objetivo es único para toda la empresa, y la propia pantalla lo avisa. Configúralo pensando en el conjunto del negocio; los precios por sucursal, construidos con los costes de venta de cada una, son una evolución prevista.
Glosario
| Término | Significado |
|---|---|
| Margen objetivo | El porcentaje a añadir sobre el coste de cada receta para llegar al precio de venta sin IVA, calculado con tus números. |
| Margen de contribución | La parte del precio de venta que no es coste de la receta. Es el mismo objetivo expresado sobre el precio en vez de sobre el coste. |
| Food cost | Qué parte del precio de venta sin IVA se va en materia prima. La cifra con la que compara todo el sector. |
| Punto de equilibrio | La venta mensual mínima que cubre todos tus costes, contando la materia prima que consume cada venta. |
| Margen de seguridad (colchón) | La parte de lo producido que nunca se cobra: mermas, roturas, invendidos, descuentos, promociones e impagados. |
| Costes de venta | Lo que cuesta vender, no producir: personal de tienda, luz de la sala, alquiler del espacio de venta, packaging, reparto, comerciales. |
| Mediana | El valor central de una serie ordenada: la mitad queda por encima y la mitad por debajo. Inmune a una receta con el precio disparatado. |
| Receta terminada | La que tiene coste de ingredientes, tiempo de elaboración y precio de venta: la única que se puede medir sin inventar. |
| Canal de venta | Cómo llega tu producto al cliente —tienda física, obrador a terceros, hostelería o mixto—. Decide la banda de food cost de referencia y los gastos de venta sugeridos. |
Pestaña Margen objetivo de Recipok · Menú Ajustes de costes · Ruta
/private/company/fixedCosts
Este tutorial describe el funcionamiento de la pestaña. Las decisiones de precio son siempre
del obrador: Recipok mide, propone y justifica; tú decides y guardas.