Distintivo Precio Justo
El establecimiento donde estás no pone sus precios a ojo. Los calcula, uno a uno, a partir de lo que de verdad cuesta hacer cada cosa.
Este establecimiento fija sus precios a partir de un estudio de costes que aplica márgenes justos para el propietario y para el cliente.
«Este establecimiento fija sus precios a partir de un estudio de costes que aplica márgenes justos para el propietario y para el cliente.»
Texto literal del distintivo
Tres pasos. Ninguno es complicado; lo difícil es hacerlos con datos reales en vez de a ojo.
Cuánta harina, cuánta mantequilla, cuánto azúcar lleva exactamente una pieza. No una aproximación: la cantidad real, con el precio real al que se compró esta semana.
Las horas de obrador, la luz del horno, el alquiler del local, lo que se tira al final del día. Todo eso también está dentro de lo que te llevas, y casi nunca se cuenta.
Sobre ese coste se añade el margen que hace que el negocio siga abierto el año que viene. Es un número decidido, y se puede explicar.
Quiere decir precio calculado. A veces el resultado es más caro que el del supermercado, porque la materia prima es otra y las horas son de alguien que está ahí de madrugada.
Lo que dice el distintivo no es que sea barato. Es que no es arbitrario.
Porque no es lo mismo. La materia prima es distinta, las cantidades son pequeñas y hay horas de una persona detrás de cada pieza. Un obrador que elabora cada día no puede llegar al coste de una fábrica que produce millones de unidades. El distintivo no dice que aquí sea más barato: dice que el precio sale de sumar lo que cuesta, y no de mirar lo que cobra el de al lado.
No. Quiere decir precio calculado. A veces el resultado es más caro de lo que esperabas y a veces más barato. Lo que afirma el distintivo es que hay una cuenta detrás y que se puede explicar.
Nadie lo certifica, y conviene que lo sepas. Recipok es la herramienta con la que este establecimiento calcula sus costes; no auditamos ni fijamos sus precios de venta. El distintivo dice lo que el establecimiento hace, que es calcular, no que un tercero lo haya verificado.
Es el desglose del coste real de una elaboración: cada ingrediente con su cantidad exacta y su precio, más las mermas, las horas de trabajo y los gastos del local. Es la cuenta que hay detrás del precio de la vitrina.
No. Se entrega a los establecimientos que tienen el coste calculado en la mayor parte de sus elaboraciones y su margen objetivo definido. Si dejan de usar la herramienta, dejan de tener derecho a lucirla.
Un programa de gestión para obradores, panaderías, pastelerías y restaurantes que calcula el coste de cada receta y ayuda a poner precio con criterio. Si tienes un negocio así, puedes probarlo gratis.
Compártelo. Cuantos más establecimientos calculen sus precios en vez de copiarlos, mejor nos va a todos.
¿Tienes tú el negocio?
Recipok es la herramienta con la que estos establecimientos calculan sus costes y sus precios. Puedes probarla sin pagar nada y ver el escandallo de tus propias recetas.
Recipok es la herramienta con la que este establecimiento calcula sus costes y fija sus precios. Recipok no audita, no verifica y no fija los precios de venta de ningún establecimiento, y el distintivo no es un certificado ni acredita que los precios sean los más bajos del mercado.
Hoy (19/11/2025) estaremos realizando trabajos en los servidores de la aplicación de Recipok.
Puede haber cortes o interrupciones durante las próximas horas.
Recomendamos evitar acciones muy largas o, si es posible, esperar hasta mañana.
Gracias por tu comprensión